Limasol

Cuatrocientos años de historia
El legado de los Caballeros Templarios
Las cascadas de Millomeri

Buscá tu crucero por el Mediterráneo

Limasol

Un fascinante ejemplo de arquitectura medieval

Los barcos de MSC Cruceros que llegan al puerto de Limasol durante unas vacaciones en Chipre, tiran el ancla no solo en el Mediterráneo sino también en un puerto que cuenta con 4.000 años de historia. En Limasol también vas a encontrar las huellas de los Caballeros Templarios, pro tempore maestres de la isla. Y es precisamente por los restos guerreros de Limasol por donde merece la pena empezar.

Cuando desembarques, vas a poder admirar el centro y el castillo medieval, parte de una constelación de nueve fuertes que vigilan toda la isla, y que ahora alberga un museo con restos que datan desde el siglo V hasta el siglo XIX.

A lo largo del paseo marítimo, pinos, cipreses y eucaliptos brotan de los grandes jardines públicos en los que también hay un pequeño zoológico.

Una excursión MSC te va a permitir descubrir las huellas de los Templarios llevándote hasta Kolossi, a 13 kilómetros al oeste de Limasol, a través de viñedos y de aldeas que irradian una atmósfera de tiempos pasados. Kolossi se convirtió en la sede de la guerrera órden religiosa tras la caída de Acri en 1291, y hoy en día aún se puede admirar la forma regular de su castillo. A solo 40 km de Kolossi se encuentran las Cascadas de Millomeri; la ruta penetra en las montañas chipriotas hasta alcanzar este entorno mediterráneo de cuento de hadas, donde el agua cae desde una altura de 15 metros para abrirse paso hacia el mar entre rocas y raíces.

El Limasol, MSC Cruceros propone también una excursión a la antigua ciudad de Pafos y sus joyas del arte: frescos y mosaicos. Dedicada en la edad clásica a la diosa del amor, parece ser que fue en la Roca de Afrodita, el solitario y blanco acantilado que se alza cerca de la playa, donde nació Venus.

Qué ver en Limasol

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    Chipre

    La isla del amor
    La isla del amor

    Según la mitología, Chipre es la cuna de Afrodita, la diosa griega del amor. Es imposible no darse cuenta durante unas vacaciones en Chipre.


    El paisaje es espectacular
    : costas bajas y arenosas, grandes bahías, los montes Troodos en el corazón de la isla y la cordillera de Besparmak a lo largo de la costa septentrional, separados por la llanura de Mesaoria que alberga la capital, Nicosia. Dividida en dos por la frontera – o “Línea Verde” – que separa la República de Chipre en el sur, de la República Turca de Chipre en el norte, a esta “Berlín del siglo XXI” no le faltan monumentos. En la parte turca podés admirar preciosas mezquitas como Arabahmet o Selimiye, cerca del gran bazar, y las ruinas de Bedasten, una antigua catedral ortodoxa. De hecho, cerca de la Línea Verde se encuentra la ciudad de Lanarca, donde podés visitar la iglesia doble de Agia Faneromeni o la catedral ortodoxa de Agios Ioannis.

    También podés visitar el Bastión Costanza, construido por los venecianos, donde vas a encontrar el palacio arzobispal y la mezquita de Bayraktar. El legado de su historia bizantina se encuentra en el Museo dedicado a dicha civilización, mientras que en el Museo de Chipre vas a poder descubrir los 10.000 años de asentamientos humanos de la isla. Por último, deberías ver la Petra Tou Romiou (la Piedra de Afrodita), donde dicen que la diosa tocó tierra por primera vez.